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¿Cómo se define el sistema de riego? – Parte 1°

En esta nota quiero compartir algunos conceptos fundamentales sobre los sistemas de riego presurizado en viñedos. Antes de hablar de sus ventajas o desventajas,, vale la pena detenernos en una pregunta básica: ¿por qué el diseño del sistema de riego es tan importante desde el inicio del proyecto?

Riego por goteo

En las nuevas plantaciones, el riego presurizado se ha convertido en el sistema predominante. Entre sus distintas alternativas, el riego por goteo es, por amplio margen, el más utilizado en viticultura debido a las ventajas que ofrece tanto desde el punto de vista productivo como operativo.

Su adopción no responde únicamente al importante ahorro de agua —que puede alcanzar hasta un 60 % respecto de otros sistemas—, sino también a una reducción de la mano de obra necesaria para el riego y a una mayor eficiencia y uniformidad en la aplicación de agua y nutrientes.

Tanto en viñedos orientados a maximizar los rendimientos como en aquellos destinados a producir uvas de alta calidad enológica, el riego por goteo representa, en la mayoría de los casos, la alternativa más conveniente. Frente a otros sistemas presurizados, como la aspersión o la microaspersión, ofrece un mayor control sobre el manejo hídrico y nutricional del cultivo, permitiendo una gestión más eficiente de uno de los recursos más valiosos para la producción: el agua.

El más versátil

El riego por goteo se destaca por su gran capacidad de adaptación a distintas condiciones del terreno. Es la opción más recomendable para viñedos ubicados en zonas de pedemonte, con pendientes superiores al 1% o con accidentes topográficos importantes. A esto se suma otra atributo clave: permite optimizar el uso del agua y alcanzar una distribución muy pareja del riego, con niveles de uniformidad superiores al 90% cuando el sistema está correctamente diseñado e instalado.

Ventajas del riego por goteo

Dentro de las ventajas que presenta el sistema de riego por goteo encontramos las siguientes:

  • Controlar exactamente la cantidad de milímetros (o litros) a aplicar a las plantas, aun en terrenos de gran pendiente y accidentes micro topográficos.
  • Aumentar la eficiencia del uso de agua en relación a otros sistemas de riego no presurizados. Dicho ahorro está cuantificado alrededor del 60% con respecto a un sistema de riego superficial.
  • Posibilitar la aplicación de fertilizantes de manera eficiente, económica y controlada.
  • Posibilitar la realización de déficit hídrico controlado en etapas fenológicas determinadas del ciclo de la vid con el objetivo de obtener un aumento de la calidad enológica de las uvas. Esta práctica es recomendada solo para algunos estilos de vino y siempre pensando en objetivos de alta gama.
  • Eliminar la existencia de acequias o canales de riego superficiales. En general, la superficie útil de un viñedo con riego por goteo es mayor.
  • Ahorrar significativamente la mano de obra destinada al riego. Un solo encargado puede operar varias hectáreas, especialmente cuando el sistema cuenta con automatización.
  • Automatizar las principales operaciones del riego mediante un controlador, incluyendo el arranque de las bombas, la programación de los tiempos de riego, el cambio de sectores, la fertirrigación y la limpieza de los filtros.
  • Controlar con precisión el volumen de agua aplicado en cada parcela, ya sea mediante caudalímetros instalados en el cabezal de riego o a través del controlador, que registra los metros cúbicos suministrados en cada operación.

Desventajas del riego por goteo

Respecto al riego superficial, las desventajas principales del sistema de riego presurizado por goteo son:

  • Necesidad de contar con recurso humano calificado para operar el sistema.
  • Protocolo y programa de mantenimiento adecuado, que debe cumplirse anualmente o hasta semestralmente dependiendo de la calidad de agua utilizada.
  • Mayor costo de inversión.
  • Mayor costo energético, en caso que la dotación del agua para riego del viñedo sea a través de un turnado de agua superficial. En el caso de que la dotación de agua sea subterránea a través de bombas, el costo del consumo energético de un sistema de riego es menor, debido a su eficiencia.

 

La conversación continúa en el viñedo

Este es solo el punto de partida de un tema mucho más amplio. En las próximas notas iremos desarrollando los aspectos clave para diseñar un sistema de riego eficiente, desde los criterios técnicos que deben evaluarse antes de la implantación hasta las decisiones que marcarán el funcionamiento del viñedo durante toda su vida útil. Porque, como ocurre con muchas inversiones en viticultura, un buen diseño desde el inicio es la mejor garantía de éxito en el largo plazo.

¡Hasta la próxima!

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